Concentrarte en lo positivo no significa ignorar lo negativo. Suponer
que las cosas negativas no existen no es realista y además, es
contraproducente.
El enfoque positivo consiste más en cómo uno
responde a las cosas, que en cómo uno las percibe. No tiene nada de
positivo negarse a ver o reconocer los problemas que uno tiene. En
realidad, ello puede llegar a ser muy perjudicial.
Una actitud positiva no se alcanza cerrando los
ojos a lo negativo, sino respondiendo a cada situación de la manera más
positiva posible.
Mira las cosas negativas tal como son y luego
actúa en forma positiva. Reconoce y acepta los problemas, las
dificultades, los errores, los abusos y luego, haz algo positivo al
respecto. Negar y evadir tus problemas no te ayudará en nada a su
resolución. Actuar en forma positiva sí lo hará.