Viviendo con miedo a tomar la
decisión equivocada, estarás constantemente a la expectativa de
fracasar. Dilatar o evitar una decisión por lo que podría suceder te
coloca en una actitud mental negativa. Estar guiado por el miedo te
predispone negativamente. Cuando evitas tomar una decisión, te
conviertes en observador pasivo y víctima indefensa.
El éxito y los logros se obtienen haciendo. Y
para hacer lo que hay que hacer, debes empezar por tomar la decisión de
hacerlo. No permitas que el miedo a tomar una decisión equivocada te
lleve a no tomar ninguna decisión.
Es muy probable que no elijas la decisión
perfecta. Busca, en cambio, tomar la mejor decisión posible, basado en
la dirección que te has fijado para tu vida y en la información que
tienes disponible en ese momento.
Muévete. Toma la decisión. Hazlo. Si descubres
que has tomado la decisión equivocada, siempre tendrás la capacidad de
corregir lo que sea necesario. Conviértete en un actor activo y positivo
de tu futuro. Decide qué hacer, y hazlo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada